El cambio, entre muchos otros, se puede visualizar en los entornos posibilitados por las TIC que soportan integralmente los procesos educativos, administrativos y sociales de los programas ofertados por las instituciones educativas y organizaciones sociales.
Los campus virtuales se sitúan en la virtualidad, que permite a los estudiantes acceder a la docencia y participar de cómo está organizada, en aulas y demás espacios complementarios como la biblioteca, los servicios universitarios, etc.
Cuando se habla de virtualidad no se trata de reproducir miméticamente lo mismo que hacemos en la presencialidad. A un medio distinto le corresponden sistemas de organización, de relación y de dinamización diferentes. Las redes y los social media, como los conocidos LMS (como el moodle) hacen parte de un Campus Virtual, de modo relevante.
Precaver el construir «campus virtuales» que en la práctica, se lanzan reactivamente o por moda, y terminan siendo servicios «isla», desarticulados de la estrategia institucional, con escasos servicios requeridos para la comunidad académica , de los estudiantes, los profesores e investigadores , para programas presenciales como virtuales. Poco van a despertar “culturas de pensamiento” si no se abren en las mentes, nuevas posibilidades que antes no existían y que ahora el espacio virtual posibilita.